sab 10a. Ordinario año impar (Id=404)
Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo expiar nuestros pecados
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
5, 14-21
Hermanos: Nos urge el amor de Cristo, al
pensar que, si uno ha muerto por todos, todos por consiguiente han muerto. Y
Cristo ha muerto por todos, para que los que viven, no vivan ya para ellos
mismos sino para el que ha muerto y resucitado por ellos. Así que ahora no
valoramos a nadie con criterios humanos. Y si en algún momento valoramos así a
Cristo, ahora ya no. De modo que si alguien vive en Cristo, es una nueva
criatura; lo viejo ha pasado y ha comenzado algo nuevo.
Todo viene de Dios que nos ha reconciliado consigo mismo por medio de Cristo y
nos ha confiado
Somos
nosotros. En nombre de Cristo les suplicamos que se dejen reconciliar con Dios.
A quien no cometió pecado, Dios lo hizo por nosotros reo de pecado, para que,
gracias a él, nosotros nos transformemos en salvación de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Salmo Responsorial
Sal 102, 1-2.3-4.8-9.11-12
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus
Bendice al Señor, alma mía, y todo mi
ser a su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, no te olvides de sus
beneficios.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus
El perdona todas tus culpas y sana todas
tus enfermedades; él rescata tu vida de la tumba y te colma de amor y de
ternura.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus
El Señor es clemente y compasivo,
paciente y lleno de amor; no está siempre acusando ni guarda rencor
eternamente.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors
Dóminus
Como la altura del cielo sobre la
tierra, así es su amor con los que lo respetan; y como está lejano el oriente
del poniente, así aleja de nosotros nuestros crímenes.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Inclina, Dios mío, mi corazón a tus preceptos y dame la gracia de cumplir tu
voluntad.
Inclína cor meum,
Deus, in testimónia tua; et legem tuam
largíre mihi
Aleluya.
Les digo que no juren ni por el cielo ni por la tierra
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
5, 33-37
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"También han oído que se dijo a nuestros antepasados: No jurarás en falso,
sino que cumplirás lo que que prometiste al Señor con
juramento. Pero yo les digo que no juren en modo alguno; ni por el cielo, que
es el trono de Dios; ni por la tierra, que es el estrado de sus pies; ni por
Jerusalén, que es la ciudad del gran rey. Ni siquiera jures por tu cabeza,
porque no puedes cambiar color de tus cabellos. Que tu palabra sea sí, cuando
es sí; y no, cuando es no. Lo que pasa de ahí,viene del Maligno".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.